MEDITACIÓN / MINDFULNESS

“Cada mañana nacemos de nuevo. Lo que hacemos hoy es lo que más importa.”
Buda

La meditación o mindfulness es una práctica que consiste en ser plenamente consciente de los estímulos internos y externos que surgen en el momento presente, con aceptación, con ecuanimidad, sin juzgar, sin expectativas o creencias, con serenidad, bondad y autocompasión, abiertos, de este modo, a la experiencia del aquí y ahora.

Se considera que el origen de la meditación se sitúa hace unos 2.500 años en la tradición budista con la figura de Siddharta Gautama, el buda Shakyamuni, procedimiento que recibió de otros maestros y él perfeccionó. De manera que, seguramente, alguna forma de mindfulness ya existiera desde hacía mucho tiempo y fuera practicada por seres humanos muy primitivos. Realmente y sobrescribiendo las palabras de Kabat‐Zinn, la capacidad de ser consciente plenamente del momento presente es inherente al ser humano. La contribución de la tradición budista ha sido, en parte, enfatizar modos sencillos y efectivos de cultivar y de refinar esta capacidad y de llevarla a todos los aspectos de la vida.

En los últimos años, los estudios en neurociencia han demostrado los cambios anatómicos y fisiológicos que se producen en el cerebro con la práctica continua de la meditación, y los múltiples beneficios en la salud de las personas.

En palabras de Siegel, el mindfulness permite que la mente “discierna” su propia naturaleza y revele a la persona los conocimientos, las ideas preconcebidas y las reacciones emocionales que están incrustadas en el pensamiento y en las respuestas reflexivas que generan estrés interno. Al desidentificarse de los pensamientos y de las emociones y al darse cuenta de que estas actividades mentales no equivalen al “yo” y de que no son permanentes, la persona puede dejar que aparezcan y se desvanezcan, como si fueran burbujas en un cazo de agua hirviendo.

En la consulta podremos introducir la práctica en diferentes formatos, tanto para fomentar el autoconocimiento y el darse cuenta, como para reducir la activación del sistema nervioso simpático y disminuir el estrés, favorecer una mayor autorregulación emocional, cambiar la percepción del dolor y de diferentes síntomas físicos, mejorar la calidad del sueño, etc.

Simbolismo del gorrión en el budismo

En el budismo, los gorriones tienen un simbolismo significativo, particularmente en relación con la atención plena y la compasión. Estas delicadas aves son veneradas por su capacidad para vivir el momento presente y su sencillez de ser. Sirven como recordatorio a los budistas para que cultiven la atención plena y la atención en su vida diaria.

La naturaleza humilde y la adaptabilidad del gorrión también simbolizan el principio budista del desapego. Así como los gorriones pueden adaptarse fácilmente a diferentes entornos y circunstancias, los budistas se esfuerzan por aceptar el cambio y dejar de lado los apegos para lograr la paz interior y la iluminación.

Además, los gorriones están asociados con la compasión en el budismo. Su comportamiento amable y cariñoso hacia sus pequeños sirve como recordatorio para que los budistas practiquen la bondad amorosa y la compasión hacia todos los seres sintientes.

Un gorrión en un pueblo
escondido entre hojas caídas.
Chaparrón de verano.
Buson
¿Hablamos?